Habitantes y comerciantes establecidos del fraccionamiento El Saucillo manifestaron su inconformidad por la instalación de tres tianguis semanales que, aseguran, afectan la movilidad, generan problemas de limpieza y ocasionan diversas molestias a quienes viven y trabajan en este popular sector del municipio.
De acuerdo con los inconformes, los miércoles y sábados se instalan tianguis vespertinos y nocturnos, mientras que los viernes opera uno matutino, cuyos vendedores ocupan avenidas principales y dificultan la circulación vehicular, tanto por la instalación de puestos como por los automóviles estacionados en lugares prohibidos y en doble fila.
Los vecinos señalaron que algunas estructuras se sujetan al pavimento mediante ganchos que requieren perforaciones en el suelo, los cuales presuntamente quedan abandonados y han provocado ponchaduras de neumáticos.
También denunciaron posibles conexiones eléctricas irregulares para abastecer los puestos, situación que, advirtieron, podría representar riesgos para la infraestructura y la seguridad de la población.
A ello se suman, afirmaron, la acumulación de basura y conductas inapropiadas de algunos comerciantes, entre ellas consumir bebidas alcohólicas y orinar en la vía pública.
Los inconformes cuestionaron además que la actividad comercial no se traduzca en beneficios visibles para la comunidad y acusaron que los principales favorecidos serían los dirigentes de los tianguis.
Asimismo, señalaron presuntas irregularidades en el pago de derechos municipales, situación que corresponde a las autoridades verificar.
La molestia, indicaron, se ha incrementado tras el reciente reacomodo de los tianguis nocturnos en dos avenidas principales, donde la presencia de puestos y vehículos reduce el espacio disponible y complica el tránsito cotidiano.
Ante esta situación, solicitaron la intervención de las autoridades municipales de Mineral de la Reforma para revisar las condiciones en que operan estos mercados sobre ruedas, verificar el cumplimiento de las disposiciones correspondientes y establecer medidas que permitan recuperar la movilidad y mantener las calles limpias y seguras.
Entre sus propuestas, plantearon reducir los días de instalación o concentrar la actividad comercial en un solo espacio, a fin de evitar afectaciones recurrentes a las familias, automovilistas y negocios establecidos de El Saucillo.
Los vecinos insistieron en que no se oponen necesariamente al comercio, sino a las afectaciones que atribuyen a su instalación sin condiciones adecuadas de movilidad, seguridad y convivencia.
Ahora esperan una respuesta de las autoridades municipales que permita atender el conflicto sin perjudicar los derechos de la comunidad ni la actividad comercial.








