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Transporte público en Hidalgo: ¡Sin seguro hasta la concesión puede estar en juego!

La Semot pondrá bajo la lupa a taxis y unidades del transporte colectivo a partir del 6 de noviembre. No bastará con circular: concesionarios y conductores deberán acreditar seguro vigente y licencia; incumplir podría costarles la concesión.

*Después de registrarse siniestros viales en los que se han visto involucradas unidades del transporte público, el Gobierno de Hidalgo anuncia inspecciones extraordinarias y gratuitas.

*La medida abre un tema de fondo: ¿quién responde cuando un pasajero resulta lesionado o un tercero sufre las consecuencias de un accidente?

EL SEGURO NO ES UN FAVOR,

ES UNA OBLIGACIÓN

Redacción

En Hidalgo, subirse a un taxi o abordar una unidad del transporte colectivo no debería convertirse en una apuesta a la suerte.

Los usuarios tienen derecho a viajar con seguridad y, sobre todo, con la certeza de que, ante un accidente, existe una póliza que respalde su integridad y la de terceros.

Ese es el mensaje que pone sobre la mesa la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semot), que, a través del Sistema de Transporte Convencional de Hidalgo (STCH), anunció una inspección extraordinaria y gratuita para verificar que las unidades del servicio público cuenten con seguro vigente.

La revisión comenzará el próximo viernes 6 de noviembre y no será un simple trámite de escritorio. El personal inspector podrá realizarla en las instalaciones del STCH, oficinas itinerantes, coordinaciones regionales, unidades móviles y directamente en territorio.

¿Y qué van a revisar? Algo que debería ser elemental para cualquier prestador del servicio: pólizas vigentes que acrediten cobertura de responsabilidad civil frente a terceros, gastos médicos y responsabilidad civil para pasajeros y conductores. También se verificará que quienes están al volante cuenten con licencia vigente.

Pero aquí viene lo que seguramente pondrá a más de un concesionario a revisar sus documentos: no presentar una póliza vigente puede derivar en un procedimiento administrativo cuya sanción podría llegar hasta la revocación de la concesión, conforme al artículo 301 de la Ley de Movilidad y Transporte para el Estado de Hidalgo.

Además, quienes acrediten los requisitos recibirán un distintivo oficial en sus unidades, con el que los usuarios podrán identificar que cuentan con seguro vigente.

La medida tiene un antecedente que no debe perderse de vista: los registros institucionales han documentado siniestros viales en los que han participado vehículos del transporte público.

La autoridad no prejuzga responsabilidades, pero reconoce la necesidad de reforzar las medidas preventivas.

Y es precisamente ahí donde está el fondo del asunto.

Porque una cosa es cobrar diariamente por transportar pasajeros y otra muy distinta es asumir la responsabilidad que implica llevar vidas humanas a bordo.

El transporte público no puede funcionar bajo la lógica de que, mientras la unidad circule y produzca ganancias, todo está en orden.

La seguridad de los pasajeros no puede quedar a criterio del concesionario ni depender de la buena voluntad del conductor.

Ahora bien, la Semot también tendrá que hacer su parte: las inspecciones deberán ser constantes, verificables y aplicarse sin distinciones.

No basta con colocar un distintivo para la fotografía; habrá que comprobar que las pólizas sean auténticas, estén vigentes y respondan efectivamente cuando se necesiten.

Otro punto importante: esta revisión extraordinaria no sustituye la inspección vehicular anual ni libera a los concesionarios de cumplir con ella.

La pregunta que queda en el aire es sencilla:

¿cuántas unidades circulan actualmente sin cumplir plenamente con estas obligaciones?

La respuesta tendrá que salir de los resultados de las inspecciones, no de los discursos oficiales.

Por lo pronto, la advertencia está hecha: en Hidalgo, prestar el servicio público de transporte sin acreditar el seguro obligatorio puede poner en riesgo mucho más que una multa: puede costar la concesión.

Y que quede claro: transportar personas es una responsabilidad, no un negocio sin consecuencias.